¿Quieres dejar de fumar?

¿Quieres dejar de fumar?




Es cierto que cada vez son más las personas que deciden dejar de fumar. Un estudioso del tratamiento psicológico para dejar de fumar, Elisardo Becoña, nos indica las cinco razones más frecuentes que llevan a un fumador a pensar en dejar de fumar. Vamos exponerlas brevemente, pues seguro que coinciden con las tuyas:

1.    la primera razón está relacionada con la salud. Durante los últimos 50 años se ha demostrado claramente la incidencia del consumo de cigarrillos en la salud. Los catarros, las molestias de garganta, las carrasperas, están entre los problemas más comunes y leves; mientras que el cáncer de pulmón, las enfermedades circulatorias, la bronquitis crónica y el enfisema, están entre las más importantes de las conocidas por casi todos los fumadores, que saben que fumar les produce daño, un daño que a veces les puede costar la vida.

2.    La segunda razón es económica. Cuando el fumador de dos o tres cajetillas diarias, y más si es tabaco rubio, hace las cuentas de su gasto a fin de mes, comprueba que es una cantidad realmente importante.

3.    La tercera razón es el aspecto físico y estético. Los fumadores habitualmente huelen peor que los no fumadores; el humo impregna la ropa que visten, así como las cortinas, moquetas, papeles de su casa o lugar de trabajo, diversión, etc. ellos no son muy conscientes de este problema al tener atrofiados en parte sus sentidos del gusto y del olfato. Al dejar de fumar, el antiguo fumador pasa a tener buen aliento, sus dedos dejan de estar amarillos, su cara recupera un color saludable, y todo porque los compuestos del tabaco dejan de ejercer los efectos fisiológicos nocivos en su organismo.

4.    La cuarta razón es que dejando de fumar no se pierde un placer, sino que se deja una adicción y se ganan otros placeres, como son el gusto y el olfato, aparte de mejorar en la salud física general. Los olores de las flores, árboles, agua del mar, pescados, mariscos, vinos, entre otros muchos ejemplos, son más intensos, variados y naturales para los que no fuman que para los fumadores.

5.    La quinta razón para dejar de fumar es que no se fuma por casualidad. Se fuma tanto por la dependencia fisiológica la nicotina como por la dependencia conductual fruto de la repetición reforzada en múltiples situaciones a lo largo de un prolongado y repetido periodo temporal. Aunque muchos fumadores no les gusta que se les considere droga dependientes, lo son realmente, aunque la nicotina y no de otras drogas. Es cierto que no es lo mismo depender de la nicotina, considerada una droga legal junto con el alcohol, que de la heroína o cocaína, drogas ilegales. Dejar de fumar es dejar de ser esclavo de esa sustancia que un día lejano se probó y ya no se ha podido abandonar.


Piensa y reflexiona sobre esto.


 Fuente: Elisardo Becoña Iglesias. Programa para dejar de fumar. Xunta de Galicia.